saludable

14/11/15

La Tercera Guerra Mundial


Vivimos momentos de tensión y de sinsabores en el mundo actual, cada día nos sorprende mas la ceguera de los lideres de las principales potencias mundiales, que lejos de luchar por evitar una conflagración mundial, cada momento la atizan con sus acciones, comentarios y conductas.

Vemos con estupor como prevalecen los intereses económicos y financieros por encima del desastre que seria llevar a la humanidad a una tercera guerra mundial, no importa el costo político, económico y humanitario, con tal de preservar las cuotas de poder y el dominio sobre el resto de lo que quede para repartirse.

El oriente medio esta que arde, situaciones como las de Siria, Irak y Yemen, no olvidando a Libia nos hacen la fragilidad de la situación, solo falta una chispa que termine de encender la pradera de la guerra e involucre al resto de la humanidad en una vorágine de violencia de la cual no se saldrá sino con un saldo incalculable de sangre derramada.

Acciones como las del día de ayer en Francia, no dan lugar a dudas acerca de lo peligroso de la situación y de que ya, como lo dijo el papa estamos sumergidos en una guerra de carácter mundial. Solo queda esperar que la mente y el corazón de los lideres de las principales potencias se den cuenta que ya entramos a un túnel que no tiene luz al final sino una oscuridad macabra que ha de envolvernos a todos.

Queda solo orar a Dios que nos ilumine,  y que las ansias de dominio en países soberanos como Irak, Siria, Libia, de lugar al raciocinio, al respeto a la soberanía de los pueblos y que las experiencias de las ultimas guerras en Libia, Siria E Irak apuntan al total fracaso de intervencionismos en lugares donde se les ha podido dar la oportunidad a cada país de decidir sus propios destinos.

Quizás el costo de lo que se nos aproxima no ha sido tomado en cuenta por los poderosos, la ceguera por el dominio oculta la visión del peligro al cual nos enfrentamos, en donde la II guerra mundial seria un niño de pecho, ante lo horrendo de la catástrofe que aun creo estamos a tiempo de parar.